Sobrenaturaleza | Caroline Adams, Alexis Gorodine, Birte Pedersen y Lucía Falconí

21 de junio - 22 de julio, 2011

Sobre la muestra

Sobrenaturaleza es una muestra que propone miradas y procesos artísticos diversos frente al mundo natural, es decir poéticas distintas que construyen sentidos propios y ajenos frente a un “paisaje” está más bien adentro del artista antes que afuera. Las obras, en su conjunto, van desde la pintura figurativa (aunque no naturalista) incluso algunas con témpera de huevo y en pequeñísimos formatos, pasando por el dibujo directo de medios mixtos (incluida la cerámica)  a gran escala sobre la pared, hasta la fotografía digital concebida como un medio pictórico abstracto-conceptual más que representacional.  Entre estos polos de desarrollo plástico, se presentan esculturas figurativas en materiales también tan diversos como el bronce y los epóxidos; pequeños “objetos” artísticos en papel que toman finísimos grabados como medio y evocación; y un despliegue de obra gráfica que incluye litografías, grabados en metal, monotipos y dibujos.

Sobrenaturaleza tiene doble sentido. La naturaleza como tema -claro- es el más evidente, pero también está el sentido de lo sobrenatural que es el más interesante. El arte es todo lo que la naturaleza no es y de allí ese juego de palabras. Las obras de arte jamás han sido naturales, porque son producto de una conciencia, del mismo modo que las obras de la naturaleza no son obras artísticas porque carecen precisamente de la conciencia que es estrictamente humana. El arte por tanto, es uno de los tantos lenguajes que se han creado para dotar de sentido a la realidad, esa que nos es permitido intuir, soñar, experimentar, incluso medir y cuantificar, y también pensar, imaginar y dar forma a través de los símbolos. Por eso, Sobrenaturaleza, porque todo lo que esta muestra incluye, está más allá de lo propiamente natural. El arte está para despertarnos, para volver visible lo invisible, para materializar las fuerzas que no se captan precisamente con los sentidos. Está para llevarnos sobre lo evidente, lo obvio, lo cómodo, asumiendo con pasión el riesgo frente a lo desconocido. 

Los artistas

Caroline Adams (West Chester, Pennsylvania), quien reside por el momento en el país, participa en esta muestra con pintura, grabado y objetos artísticos realizados a partir de una concepción, en cierto modo, tradicional del paisaje pero que provienen, por otro lado, de una visión que asume “el espacio no como un mero lugar sino como una idea luminosa que espera ser traducida”. El poder de su obra radica precisamente en su capacidad de traducir las líneas, los matices y tonalidades del paisaje en fuerzas poéticas, creadoras de un lenguaje que va más allá del propio modelo, buscando siempre la expansión de la idea junto con la gestualidad e inmediatez del trazo. Es más, su obra responde tanto al “asombro y perplejidad frente a la inmensidad del paisaje como a la necesidad de ser parte de él”.

Recibió su BFA en grabado de la prestigiosa Rhode Island School of Design (2001). Desde 2001-2003, estudió y enseñó grabado y creación de libros artísticos en el Centro Egeo para las Bellas Artes, en la isla de Paros, Grecia. Ha realizado exposiciones en varias galerías importantes, entre otras: Susan Calloway Fine Arts, Washington, DC;  Artist’s House Gallery, Philadelphia, Pennsylvania; Hard Castle Gallery, Delaware; The Shelburne Art Center, Vermont; Yellow Springs Historical Society, Pennsylvania; Metaxa Gallery, Paros, Grecia. Vive con su familia y trabaja en su obra en Quito desde febrero de 2010.

Lucía Falconí, (1962, Quito). Aunque su formación artística ha transcurrido en Alemania, precisamente, es el mundo majestuoso de las plantas provenientes sobre todo de los bosques húmedos o las selvas amazónicas, el que inspiran tanto la temática recurrente como la exuberancia y abundancia de la obra plástica de Lucía Falconí. En ella no solamente se imbrica la procedencia física de la artista sino también la memoria, las imágenes no sólo visuales que, guardadas y reelaboradas a la distancia pero con la cercanía del sonido fino y la mirada aguda e interior, constituyen el acervo de la artista. Ella presenta por primera vez en Quito, un conjunto pequeño en relación a su vasta producción, de esculturas con materiales tradicionales y contemporáneos, grabados, litografías, y una gran instalación que incluye dibujo de medios mixtos y cerámica sobre la pared, todos en su relación figurativa, a ratos desbordante y en otros casi tímida o tierna, con la riqueza de la naturaleza.

Desde 2000 – 2007, realiza sus estudios universitarios en la Academia de Bellas Artes, Munich, Alemania. Ha participado en más de una decena de muestras colectivas y realizado exposiciones individuales en Berlín, Munich y Walchensee, Alemania: “Gloriosa”, Kirche am Hohenzollernplatz, Berlín; “Huasipungo, dahoam”, Artohek, Munich; Galería Zisko, Munich; Galería de la Academia, Ludwigstrasse, Munich; Galería Goethe 53, Munich, entre otras. Ha recibido varios premios y becas como: Premio E-on 2007 para el mejor graduado de la Academia de Bellas Artes (2007); 1er. Premio interno de la Academia de bellas Artes “Danner Preis”, Munich (2005); Premio de honor “Danner 2002”, Cobug, Alemania (2002); Beca Georg Meistermann otorgada por el Banco Alemán y la Iglesia Católica (2008); Beca de la Fundación “Oskar-Karl-Forster”, Institución privada para fomento del Arte (2004), entre otros premios y reconocimientos. Está radicada desde enero de 2011 en Quito.

Alexis Gorodine (1954, Francia), quien vive y trabaja en París desde 1992, participa en esta exposición con una obra de carácter gestual y casi matérica que recoge su búsqueda constante de aquellos “signos de la vida”, de esas fuentes inagotables que como él mismo las describe, son “son marcas, siluetas, trazos, escrituras, son las sombras que perduran al paso de los seres vivos.” En sus grabados en color, aguafuertes, aguatintas y monotipos, Gorodine recrea su pasión por la diversidad de la vida natural, pero también de la cultura, donde los signos y símbolos construidos, desde lo rupestre hasta lo contemporáneo y de lo erudito a lo popular constituyen, en su totalidad, el gran referente para la riqueza de su vocabulario visual.    

Es ingeniero de la Escuela Especial de Trabajos Públicos de París y se ha formado como artista y grabador en el Taller de Urbanismo de Fort-de-France, en el Taller de Gravure Louis Calevaert-Brun y el Taller Sauve-qui-Peut de París. Vive en Caracas, Venezuela desde 1982-1992. Ha realizado más de 30 exposiciones individuales en Francia, Suiza, Holanda, Bélgica, Noruega, Estados Unidos, Japón, Argentina, Venezuela y Colombia, entre otros países. Sus obras se encuentran en importantes colecciones públicas como son: Museo de Bellas Artes, Caracas, Venezuela; Sala Mendoza, Caracas, Venezuela; Galería de Arte Nacional, Caracas, Venezuela; Banco Mercantil, Caracas, Venezuela; Museo de Arte Contemporáneo, Caracas, Venezuela; Museo de Arte Moderno, Bogotá, Colombia; Museo de LaTertulia, Cali, Colombia; Museo Omar Rayo, Roldanillo, Colombia; Museo de Brooklyn, NewYork; Colección Phillip Morris, New York; Metro North, New York; Colección Exxon, USA; Colección Mobil, USA; Museo de Arte Moderno, París, Francia; Fondo Nacional de Arte Contemporáneo, París, Francia;  Biblioteca Nacionbal, París, Francia;  Museo de Annecy, Francia; Artoteca de Caen, Annecy, Nantes, Montpellier, Francia;

Birte Pedersen (1951, noruega nacida en Hamburgo). Residente en el país desde 1979, Birte Pedersen participa en esta exposición con una obra, parte de la serie “En busca del norte azul”, que responde al encuentro entre las líneas imaginarias de los horizontes, de los equinoccios, de las latitudes, con lo tangible que se despliega frente y junto a nosotros, así como con todo lo humano que se recrea en nuestra conciencia. En medio de estas separaciones más bien invisibles y abstractas, la artista se desplaza hacia el “horizonte azul que ha dejado a sus espaldas”, sabiendo que el borde siempre resultará escurridizo. Elabora composiciones de gran formato, yuxtaposiciones de imágenes más bien abstractas, cuyo medio es la fotografía digital en relación al “azul poético” del paisaje nórdico.

Ha trabajado exitosamente como traductora profesional y fotógrafa. Ha participado en varias exposiciones colectivas e individuales en Ecuador, España y Noruega: Transiciones fragmentadas, 33 fotografías de Ecuador Siglo XXI, Museu d’història de la immigració de Catalunya, Barcelona, 2011 y Can Manyé, Alella, Catalunya, 2010; Entrada al cielo, Arte funerario popular de Ecuador, Centro Cultural Metropolitano, Quito, 2008; Arena (2005), Rocas (2003), Alianza Francesa, Quito; Stein i Berg, Nevlunghavn, Noruega (2003). También ha recibido varios reconocimientos por su trabajo artístico: 1. Premio II. Concurso de Fotografía Ambiental-Flacso-Ecuador, 2011; Seleccionada por la 10ª Muestra Documentales y Fotografías de América Latina de la Asociación ProDocumentales, Cine y TV, España, 2010; Seleccionada FOTODOCUMENTAL 2009, Ecuador; Ganadora del Concurso Artístico “Agua: Universo Cultural”, 2005. Ha publicado en 2008 Entrada al cielo – Arte funerario popular de Ecuador, Editorial Nerea S.A., España.

 

Fotos exposición