Fricciones | Hernán Cueva

9 de noviembre - 1 de diciembre, 2011

Sobre la muestra

Fricciones, como nombre, responde a los juegos de palabras que para el artista son tan necesarios en su obra. Sugiere, naturalmente, desde la experiencia creativa, roce y ruido por un lado, como también el teatro o el sueño de la vida. Las verdaderas metáforas, sin embargo, están para ser descubiertas y creadas sólo por nosotros a lo largo de esta muestra.

Hoy, Hernán Cueva (1957) vuelve a explorar, entre otras cosas, los grandes formatos del grabado y ediciones de originales múltiples. Trazos gruesos y fluidos de tintas multicolores se traslapan creando ritmos y texturas, movimientos continuos y a veces muy matéricos, que toman formas diversas dentro del gran reino de lo humano. Es la conciencia del artista la que juega con nosotros, la que torna el negro, el magenta o el amarillo en una gran fiera, o también en múltiples cuerpos que se deslizan, rozándose. Es su imaginación la que da vuelcos para crear rituales y danzas o figuras míticas de cuerpos fantásticos.

Fricciones reúne también varias series de ensambles, unas que devienen más familiares pero otras que sorprenden por los nuevos desafíos que, vale decir, han caracterizado desde siempre cada exposición de Hernán Cueva. Esta vez, nos encontramos incluso con objetos tridimensionales, carritos rojos de plástico o caballitos blancos con jinetes que deambulan, “sonando” o “disparando”, por los caminos de antiguas estampas recicladas. En estas “cajas de sorpresas” hay bulla de niños y fiesta pero también hay ruido de laberinto y civilización. Son esas contradicciones que son tan características de la obra del artista, las que revelan el aspecto profundamente lúdico y critico de su lenguaje.

Los trazos, contornos y manchas creados con los recursos propios del grabado en metal o producto de sus ingeniosos ensambles, surgen sin duda de la inmediatez del gesto y de la figuración desenfadada, pero también lo hacen de la reflexión constante sobre realidad y lenguaje, todos ellos filtrados por un vasto conocimiento del arte del grabado. Su obra constituye, como dice Mónica Vorbeck, “uno de los corpus más destacados del grabado en el Ecuador”.

Ileana Viteri, 2011

 

Fotos exposición